Juan CÁNOVAS LALIGA (16/02/1919, Murcia). Juan había emigrado a Cataluña. Era militante de las Juventudes Socialistas Unificadas de Barcelona. Luchó con el ejército republicano durante la Guerra Civil.
En 1939, con la finalización de guerra, cruzó la frontera francesa. Posiblemente pasó por los campos de internamiento franceses y por las Compañías de Trabajadores, aunque, de momento, no se conoce el recorrido que pudo realizar.
Tampoco hay información sobre su actuación entre 1940 y 1950. Sabemos que era militante comunista y que debió combatir en la Resistencia, muy probablemente en las filas de Guerrilleros Españoles. Después de la Liberación de Francia mantuvo la militancia y ocupó cargos representativos o destacados, porque fue una de las víctimas de la Operación Boléro-Paprika[1]. Ésta afectó a antiguos combatientes de la Resistencia y viejos militantes que se habían jugado la vida por defender Francia.
Se trata de una vasta operación policial contra los comunistas en Francia, en septiembre de 1950, dentro del contexto de la Guerra Fría y el brutal anticomunismo impuesto en Occidente. Esta operación se cebó especialmente con los comunistas españoles, considerados, otra vez, peligrosos para la seguridad nacional debido a su relación con Rusia. El gobierno francés elaboró una extensa lista de españoles que fueron perseguidos, detenidos y deportados a otros países o confinados en departamentos alejados de su lugar de residencia con prohibición de desplazarse fuera de ellos[2]. Eran los mismos hombres y mujeres que cinco años atrás fueron aclamados como héroes de la Resistencia, combatientes por la libertad que lucharon junto a los franceses contra la ocupación alemana y el nazismo.
“El plan diseñado por el Gobierno del socialista René Pleven produjo que fueran detenidas numerosas personas pertenecientes a los cuadros de las organizaciones comunistas en el exilio y sacadas de sus casas a la fuerza en la madrugada del 7 de septiembre de 1950, semidesnudos, maniatados y tratados como si de criminales de los bajos fondos se trataran, sin acceso a la comida, agua, privados de su documentación y trasladados sin explicación alguna a las fronteras de la Alemania oriental o encarcelados y posteriormente deportados a Argelia o Córcega[3].
Uno de los detenidos en esta operación fue Juan, deportado a Córcega.

En esta redada fueron detenidos 288 antiguos combatientes extranjeros, 177 eran españoles, de los que 61 fueron enviados a Córcega, 84 a Argelia (todavía francesa en ese momento) y 32 a las fronteras orientales. La operación comenzó en la madrugada del 7 de septiembre y se desarrolló por toda Francia, aunque la mayor parte de los detenidos residían en Toulouse, alcanzando un total de 166[4]. Dato que invita a pensar que Juan era uno de ellos.
Los deportados a Córcega fueron llevados, esposados, hasta el puerto de Toulon. Embarcaron en las bodegas del crucero Georges Leygas y llegaron al puerto de Ajaccio el 9 de septiembre. Desde allí, una vez devueltas sus pertenencias, se les asignó una localidad fija de residencia, con prohibición de desplazarse fuera de ella[5].
Muchos de los deportados a Córcega acabaron, un tiempo después, trasladándose a los países del Este. No sabemos si fue el caso de Juan.
[1] Jordi Guixé Corominas: L’Europa de Franco: l’esquerra antifranquista i la “caça de bruixes a l’inici de la guerra freda. França 1943-1951, Publicaciones de la Abadía de Monserrat, Barcelona, 2002.
[2]. https://www.ladepeche.fr/2020/12/04/operation-bolero-paprika-quand-la-france-expulsait-ses-resistants-espagnols-9238511.php
[3] https://www.fuentesdeinformacion.es/articulos/la-infamia-de-la-operacion-bolero-paprika
[4] Denoyer, Aurélie. «Capítulo II. Operación Boléro-Paprika». El exilio como patria, Presses universitaires de Rennes, 2017, https://doi.org/10.4000/books.pur.152305.
[5] https://www.raco.cat/index.php/Shikar/article/download/412276/507254
