Alfonso LÓPEZ ASTURIANO (16/11/1920, Cehegín)[1]. Hijo de Antonio y Anita. La familia había emigrado a Barcelona. Se habían establecido en Gramanet donde trabajó de tornero del metal. Alfonso estaba soltero y fue militante de la CNT en esta localidad[2].
En 1939, con el final de la Guerra Civil en España, se exilió a Francia. Es posible que combatiera con el ejército republicano, a pesar de ser muy joven, aunque no hay que descartar que tuviera que abandonar su país debido a la actividad política y sindical. A partir de ese momento la historia de Alfonso transcurre en paralelo a la de un familiar, Antonio López Espejo, también de Cehegín, según algunas fuentes, su cuñado.
En algunos documentos franceses declaró ser de Barcelona, algo frecuente entre los militantes de organizaciones clandestinas. Dato que añadido a la dificultad que debió representar escribir correctamente el nombre de su localidad de origen, Cehegín, ha dificultado extraordinariamente su identificación como murciano.

Al entrar en Francia Alfonso fue internado en alguno de los campos fronterizos antes de ser enviado al campo de Bram, en Aude, al que llegó el 1 de marzo de 1939. Esta travesía la hizo junto a Antonio y, posiblemente, un hermano, Ginés. De Bram salió el 30 de mayo de 1939. En 1941 se encontraba en Saint Menet, barrio de Marsella (Bouches du Rhône)[3]. Aquí estaba situado el centro de para refugiados españoles, Château de la Reynarde, habilitado por el cónsul de México para albergar a los españoles mientras esperaban la partida hacia este país. También acogió a los perseguidos por la Gestapo o a los que se habían evadido de los Grupos de Trabajadores Extranjeros. Motivos que podrían explicar la presencia de Alfonso en esta localidad. El refugio fue allanado por la Gendarmería y la Guardia Móvil poco después de que Alfonso y Antonio lograran un contrato de trabajo, con la empresa Ballot, para emplearlos en la construcción de la presa de l’Aigle. Eso sucedía el 3 de mayo de 1941, lo que sitúa a ambos familiares entre los trabajadores más veteranos en este tajo.

El 19 de agosto de 1943 seguía trabajando en este destino, pero ya consta como trabajador del 417 Grupo de Trabajadores Extranjeros (GTE). Fecha que coincide con la incorporación de José Berruezo y otros muchos militantes anarquistas.

Este lugar tiene un especial significado para los anarquistas porque fue donde se reorganizó la CNT, con un grupo de unos 80, entre los que se encontraban los primeros que fueron a trabajar a L’Aigle, y donde se formó el primer núcleo de Resistencia[4]. Según Berruezo, adjunto al comandante de la Compañía española, el ingeniero Decelle -líder de la Resistencia del sector- proporcionaba contratos a todos los españoles que se presentaban, aunque la dureza de las condiciones obligaba a muchos a marcharse a los pocos días. Este trasiego representaba un peligro para la incipiente organización al llamar la atención de la policía francesa y la alemana, que no dudaron en atribuir a estos sospechosos visitantes la aparición de propaganda subversiva en la zona.
Alfonso fue uno de los primeros integrantes de la Resistencia española en la barrage de l’Aigle, su alias era Llobregat y la persona con la que debían contactar era Ana Asturiano, su madre, que aún residía en Gramanet.
El primer acto de resistencia, muy anterior al reconocimiento oficial, fue la negativa a colaborar con los alemanes (ni hombres ni materiales que pudieran ser enviados a la construcción del Muro Atlántico) o acogiendo a todos aquellos perseguidos por la Gestapo por negarse a trabajar para Alemania. Paralelamente desarrollaron una amplísima actividad en relación con el reparto de propaganda y otras publicaciones. En 1942 los franceses crearon en la presa de L’Aigle una red clandestina liderada por André Decelle –Comandante Didier–, delegado departamental de la ORA (Organización de la Resistencia de la Armada). Los españoles formaron parte de esta red con la creación de la Compañía Española del Batallón de la presa de L’Aigle, afecto a la 13ª División de la Auvernia del Comandante Didier, con funcionamiento autónomo y el Groupe de Parachutages du Barrage de l’Aigle. Ambas bajo las órdenes de Germán González y José Berruezo, eran la 3ª y 4ª Compañía con cerca de 500 combatientes al final de la campaña francesa[5].

La actividad resistente de los españoles se remonta a 1942, año en el que se limitaron a camuflar material de guerra del ejército francés. En 1943 participaron en la recepción de paracaídas en agosto de 1943 y la creación de las escuelas de formación. A principio de 1944 comenzaron con los sabotajes de piezas electromecánicas para evitar que la energía fuera aprovechada para el esfuerzo de guerra alemana.
En junio el Batallón de la presa de l’Aigle salió de la clandestinidad para proteger la producción energética de las presas del Marèges y la Truyère. En julio recibieron un envío masivo de armas y participaron, en agosto, en los combates de Liberación, entre otras localidades, de St. Flour, Lioran, Rueyre y St. Ponces. En verano de 1944 ocuparon Puy Violent y participaron en ataques contras las guarniciones alemanas. Los combates de Liberación continuaron durante el mes de septiembre[6].
Otra de las operaciones que se les encargó a los españoles, durante los meses de agosto y septiembre, fue la vigilancia y control territorial de los tres valles de Maronne, Bertrande y Cère, destruyendo los puentes, en caso de necesidad, para impedir el paso de los convoyes enemigos y facilitar un ataque simultáneo. Era fundamental evitar que los alemanes, en su repliegue, destruyeran las presas. El papel desempeñado por los españoles, muy numerosos en la construcción de embalses esta zona, incluso bajo supervisión alemana, fue fundamental al disponer de unas organizaciones, conectadas entre sí, que facilitaron la coordinación y supervisión de la Resistencia[7].
Alfonso tiene el reconocimiento de combatiente de las Fuerzas Francesa del Interior (FFI)[8] desde el 1 de agosto de 1944 hasta el 24 de ese mismo mes.
Después de la Liberación del departamento continuó viviendo en Cantal, concretamente en Aynes, probablemente continuó trabajando para la misma empresa y seguía soltero.

En la década de los cincuenta solicitó asilo en la Oficina Central para los Refugiados Españoles (OCRE), después Oficina Francesa para la Protección de Refugiados y Apátridas (OFPRA). Fue avalado por la CNT en este trámite, organización en la que seguía militando y presentó, además, su pertenencia a las FFI.
[1] El nombre de la localidad puede aparecer como Cejus, Cegun u otras variables
[2] https://www.militants-anarchistes.info/spip.php?article14965
[3] https://museedelaresistanceenligne.org/media3684-Baraquements-de-La-Reynarde-Marseille
[4] Especialmente con los españoles concentrados en la presa de L’Aigle y en Bort-les-Orgues, que en esos momentos eran más de 600, en Santos, F.: “Españoles en la liberación de Francia: 1939-1945”, Cuadernos de la Fundación Españoles en el Mundo, Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, http://www.cervantesvirtual.com
[5] MdH, 15. 38.83
[6] MdH, 15.38.72
[7] MdH, 15.38.85
[8] https://www.memoiredeshommes.defense.gouv.fr:443/ark:40699/m005a2a51ffb86e8.moteur=arko_default_66fa612acbc0d


