GARCÍA ZAMORA, José

José GARCÍA ZAMORA (14/11/1904, Murcia). Hijo de Antonio y Teresa. Todo indica que la familia residía en Cartagena. José militaba en el Partido Comunista de esta localidad.

Su última residencia en España estuvo en Massanet de la Selva (Gerona), donde contrajo matrimonio en 1938 con Francoise Poncent, con la que tuvo un hijo. En esa época era inspector de Policía. En 1939, al acabar la Guerra Civil, se exilió a Francia. Durante los primeros meses del exilio se encontraba en Thuès-les-Bains, muy cerca de la frontera española.

Desde que llegó a Francia debió estar sometido a una estrecha vigilancia que quedó reflejada en múltiples documentos. Los primeros proceden del subprefecto de Prades, quien encargó informes policiales sobre la actividad desarrollada por José durante su estancia en Thuès.

El 16 de diciembre de 1939 el Subprefecto se dirigió Prefecto de Pirineos Orientales para informarle de las averiguaciones realizadas por la policía. En ella exponía que José, ex-agente de la policía española, estaba en el Centro de Acogida de Thues. Se le acusaba de proferir calumnias contra el director de los centros de acogida de su distrito, contra el administrador de Thuès y contra él mismo, -el subprefecto-, calificándolos de fascistas a sueldo de Franco a los que sólo les interesaban los españoles de derechas. Añade que José solía ir, sin autorización, al Café de Francia, en Olette, antigua sede de una célula comunista. En este local hizo comentarios anti-franceses y criticó a las autoridades departamentales. Concluye que a José se le conocía como un comunista muy peligroso. Durante un tiempo, sabiéndose vigilado, se mantuvo tranquilo, pero no tardó en reanudar su propaganda dañina. Por todo ello considera que debería ser enviado a un campo de concentración, para lo que solicitó el permiso. En esos momentos ya estaba detenido e internado en el cuartel de la gendarmería de Olette.

Fuente. AD PO, Surveillance et gestion des internés et des étrangers, 26NUM109W314, https://archives-camps.cg66.fr/basescamps

Pocos días después, José y otros refugiados españoles salían desde Thùes en dirección al campo de Saint Cyprien (Pirineos Orientales), en el que ingresó el 28 de diciembre de 1939.

Fuente: AD PO, Surveillance et gestion des internés et des étrangers, 26NUM109W307, https://archives-camps.cg66.fr/basescamps

Aún así, la búsqueda de información que justificara el internamiento y la deportación, como se verá más tarde, continuó.

El 28 de febrero de 1940 el Inspector de la Policía Auxiliar mandaba nueva información al Subprefecto de Prades. De él dice que fue agente de la Checa Roja durante la Revolución en España; que estaba casado con la francesa Francoise Poncet y que su cuñado, de 20 años, residente en Villefranche-de-Conflent (PO) es conocido por su anarquismo y mala reputación. Según este informe, José estuvo “escondido” en Thués-les-Bains, durante ese tiempo frecuentaba el Café Calvet, en Olette, sede de la célula comunista de esta localidad. Apunta que, en este local, según se cuenta, afirmó que todos los líderes del gobierno francés eran fascistas, incluyendo al director de los centros de acogida y al Subprefecto. Este fiel servidor público añadió como argumento, para confirmar la peligrosidad de José, que un día, borracho, incitó a los refugiados del Centro de Thuès a rebelarse contra el director y el gerente del centro. Por todo ello consideró que José era un individuo retorcido y un peligro para la sociedad que debía ser vigilado.

La situación de José quedó reflejada en el Archivo Central de Seguridad Nacional de Francia, “el Archivo Ruso”, cuya misión era la vigilancia administrativa de extranjeros, la ejecución de órdenes de destierro o el seguimiento de activistas políticos.

Durante este proceso la esposa de José se dirigió al Subprefecto para solicitar su traslado del campo de Vernet. Su petición no fue escuchada. El 26 de diciembre se dio la orden de transferirlo al campo de Vernet[1]. El 3 de enero de 1940 salió del campo de Saint Cyprien con destino al campo de Vernet, junto a otros nueve detenidos, entre ellos Miguel García Vivancos, de Mazarrón.

José estuvo internado en Vernet hasta el 19 de agosto de 1942. Ese día fue enviado al campo de Djelfa (Argelia). Formaba parte de un larguísimo listado prisioneros entre los que había otros 32 murcianos.

Djelfa fue un campo de trabajos forzados pensado para recluir a comunistas, anarquistas, internacionalistas y antifascistas de varias nacionalidades desplazados desde la metrópoli, desde el campo de Vernet. También había judíos que, junto a los internacionales, estaban aparte. Muchos de ellos procedían de otros campos por medidas disciplinarias[2]. Las temperaturas oscilaban entre los 50º C del día y los 10º C negativos durante la noche. La disciplina era férrea bajo el control del sanguinario Comandante Caboche. Los castigos que recibían eran despiadados: arrastrados por caballos, apaleamientos salvajes y abandono a su suerte en un calabozo hasta que llegara la muerte. Según el informe realizado por la inspección, oficial, de los campos: la comida era escasa; la ropa estaba en mal estado, era inadecuada e insuficiente y las instalaciones deficientes, incluidas las viviendas. El campo fue liberado en la primavera de 1943. Muchos de los españoles optaron por enrolarse en la Legión Extranjera o en las filas británicas[3].

En marzo de 1943 seguía internado en este campo[4]. No hay datos posteriores.

Los deportados a los campos del Norte de África no figuran en los diferentes listados de resistentes, deportados o víctimas de represión en Francia. La excepción la representan los que, una vez liberados los campos, en 1943, se incorporaron a las Fuerzas de la Francia Libre. Aun así, desde medios españoles en el exilio se señalaba que el principal objetivo de este traslado era aislar a algunos de los que habían sido los primeros organizadores de la Resistencia[5].

En 1978 la Asociación de Antiguos Internados Políticos y Resistentes del Campo de Vernet, solicitó al Gobierno francés y al Secretario de Estado para Veteranos y Víctimas de Guerra, el reconocimiento como “Deportados Resistentes”, de los republicanos españoles internados en los campos del norte de África. Era una medida de justicia con todos aquellos que contribuyeron a la derrota del fascismo y a la liberación de Francia[6]. Todo indica que no fueron escuchados.


[1] AD PO, Surveillance et gestion des internés et des étrangers, 26NUM109W314

[2] “Los informes de inspección de campamentos y centros de detención (1940-1944)”, F / 7 / 15093-15111, https://www.siv.archives-nationales.culture.gouv.fr

[3] https://historiadeltiempopresente.com/wp-content/uploads/2021/04/Ramirez.HdP_.2016.pdf

[4] Morro Casas, J.L.: Campos Africanos. El exilio republicano en el Norte de África, Monografías del exilio Republicano, nº 11, Ed. Memoria Viva, 2012, p. 138

[5] Bulletin d’information intérieur de l’amicale des anciens guerilleros espagnols en France F.F.I, nº 123, 1978, p. 4

[6] Le Vernet, 1978, nº 10, pp. 6-7