Isabel ROS SÁNCHEZ (17/04/1892, La Unión). Emigró a Francia en 1913 junto a su esposo, Andrés Baena Martínez, de Mazarrón, y sus dos hijos. Probablemente el viaje lo hicieron junto a la familia de Andrés. Desde el inicio residieron en el departamento de Gard, aunque pasaron por varias localidades antes de establecerse en Alès en 1930. La familia de Andrés vivía en La Grand Combe, donde el padre trabajaba en las minas. Isabel no tenía profesión reconocida y Andrés era obrero metalúrgico en la fábrica Richard-Ducros. Obtuvieron la nacionalidad francesa en 1939, para entonces ya eran padres de siete hijos, cinco de ellos nacidos en Francia. Tanto Isabel como Andrés eran militante del Partido Comunista Francés.

La información sobre la familia procede del expediente de desnaturalización iniciado contra los dos en 1942[1]. El nombre de Isabel Ros también aparece en los Archivos Rusos en varias ocasiones entre 1925 y 1938, quizá coincidiendo con la tramitación de algunos documentos, como los de su matrimonio o la solicitud de nacionalidad. La pareja se casó en 1925, en Laudun (Gard)

Fuente: ANF, https://www.siv.archives-nationales.culture.gouv.fr/siv/media/FRAN_IR_060317/fichier_0R24180/FRAN_0139_20410_L
Merece la pena prestar atención a este caso porque visibiliza, al menos en parte, lo que pudo ser la participación de otras muchas mujeres en la lucha contra el fascismo en Europa durante la Segunda Guerra Mundial. Mujeres que realizaron un trabajo invisible, siempre en un segundo plano, centrado en aquellas funciones consideradas femeninas, empezando por el apoyo a los hombres de la familia integrados en la Resistencia.
“Pero nadie se deja engañar; las «verdaderas» combatientes de la Resistencia fueron ante todo las esposas y madres de los miembros de la Resistencia que ayudaron y apoyaron a sus maridos, asistiéndoles en las tareas «femeninas» (proporcionar refugio, cuidados, comunicación, etc., además de gestionar el hogar), y que se dedicaron arriesgando sus vidas como enfermeras, …”[2].
Tan desconocido e ignorado como el aspecto anterior es el de la participación de las mujeres en actividades políticas y movilizaciones durante este periodo. Con frecuencia asociadas a temas también considerados esencialmente femeninos, como fueron las protestas por la carestía de la vida. Hablamos de otra forma de Resistencia, anónima, cotidiana e invisible, no contemplada en obras sobre el tema al resultar menos llamativa que la masculina, -las armas, la guerra o la dura vida en el maquis-. Lo que no significa que fuera menos peligrosa e igualmente perseguida y castigada,
Isabel Ros se ajusta a los criterios anteriores: era mujer, mayor y extranjera. Nada de ello impidió que saliera a la calle a protestar frente las sedes del gobierno local. Fue una de las doscientas participantes en las manifestaciones de amas de casa, durante los días 19 y 20 de enero de 1942, frente a la subprefectura de Alès. Movilización convocada por el Partido Comunista Francés como forma de manifestar el descontento de la población por los problemas de abastecimiento y las penosas condiciones de vida.
“… la Resistencia Comunista, a partir de 1942 con la creación de los grupos FN-FTPF, se volcó hacia otros tipos de acciones. En mayo de 1942, Jean Robert formó un grupo, «l’équipe du Midi» (el Equipo del Sur), que llevó a cabo las primeras operaciones de sabotaje ferroviario en la región de Nîmes ya en la segunda mitad de 1942. Otros grupos aprovecharon el creciente descontento de la población organizando las primeras manifestaciones masivas en la región del Gard contra el régimen: manifestaciones de amas de casa, como la de Vauvert el 30 de diciembre de 1941, o la de Alès el 19 y 20 de enero de 1942, y una huelga de mineros en la cuenca del Alès del 12 al 16 de marzo de 1942[3].


Fuente: https://gallica.bnf.fr/ark:/12148/bpt6k8826457/f2.item
Isabel fue detenida unos días después. Una de las líderes de esa manifestación fue la asturiana Camelia Álvarez, militante del Partido Comunista Francés de Gard y combatiente de la Resistencia de este departamento[4]. Según Camelia, la policía había recibido instrucciones para vigilar, identificar y detener a personas de origen extranjero[5]. Y así fue, tanto Isabel como Camelia fueron detenidas. Isabel fue condenada a un mes de internamiento en Rieucros (Lozère). La condena de Camelia fue mucho mayor.
El campo de Rieucros fue creado en 1938, primer lugar de internamiento administrativo (encarcelamiento sin juicio), para recluir a extranjeros considerados «indeseables». Desde 1939 fue destinado a mujeres con esta calificación: extranjeras e indeseables. Las reclusas respondían a cuatro grandes categorías. Condenadas de derecho común; manifestantes de opiniones extremistas, es decir, políticas (simpatizantes comunistas, sindicalistas, anarquistas y pacifistas); sospechosas desde el punto de vista nacional, principal objetivo de este campo; y un cuarto grupo que incluía a prostitutas y a un grupo heterogéneo («entrada clandestina», «moralidad dudosa, astuta e intrigante», «contrabandista», «consumidoras de alcohol en exceso», «violación de una orden de expulsión»)[6]. Isabel encajaba en varios de los grupos.
Se le acusaba, además, de pertenecer a un entorno profundamente comunista y antinacional. Su esposo estaba registrado en la célula comunista de la fábrica Richar Duclos, aunque en esos momentos no estuviera expresando sus opiniones políticas, pero las autoridades estaban seguras de que no había abandonado sus antiguas convicciones. Los militantes comunistas tenían razones de peso para ocultarse. El PCF era ilegal desde 1939 y sus militantes habían pasado a la clandestinidad y, como se ha visto anteriormente, en 1942 ya habían optado, los que seguían comprometidos, por la lucha activa contra el régimen francés y contra el ocupante[7].


Fuente: ANF, https://www.siv.archives-nationales.culture.gouv.fr/siv/UD/FRAN_IR_057156/denat714
Las autoridades consideraron que la presencia del matrimonio en Francia no era deseable, por lo que determinaron, en 1943, que lo apropiado era retirarles la nacionalidad francesa. Aunque, en un alarde de humanidad, estimaron que la medida no debía afectar a los hijos. No se conocen las consecuencias de esta decisión, ni si se tomaron más medidas contra Isabel.
[1] ANF, https://www.siv.archives-nationales.culture.gouv.fr/siv/UD/FRAN_IR_057156/denat714
[2] Guillon, Jean-Marie. “Amas de casa, de la lucha diaria a la resistencia”. Compromiso y emancipación , editado por Luc Capdevila y Patrick Harismendy, Presses universitaires de Rennes, 2015, https://doi.org/10.4000/books.pur.90657.
[3] https://sites.google.com/collectifhistoirememoire.org/accueil/sujetsrep%C3%A8res-historiques/seconde-guerre-mondiale/nimes-guerre
[4] Hermana de Ángel Álvarez, combatiente de Guerrilleros Españoles, capturado y deportado al campo de Dachau en el Tren Fantasma, del que logró evadirse durante el trayecto, https://maitron.fr/alvarez-ange-georges/
[5] https://maitron.fr/alvarez-camelia-epouse-planque/
[6] https://camp-rieucros.com/wp-content/uploads/2019/07/journal_4.pdf