BELDA MONXO, Juan

Juan BELDA MONXO (17/06/1906, Abarán). Hijo de Juan y Carmen. Soltero y agricultor de profesión. La identificación de Juan ha resultado un tanto compleja. En los documentos y fuentes consultados aparece con nombre, apellidos y fechas de nacimiento diferentes. Utilizó como nombre de pila tanto Juan como Antonio, los apellidos pueden ser Berda o Belda para el primero y Monso o Monxo para el segundo. Los años de nacimiento 1906, 1907 y 1909. En cuanto a la localidad de origen figura tanto Abarán como Murcia. Pudo tratarse de una estrategia para protegerse en tiempos de clandestinidad o, simplemente, un error de transcripción.

Todo indica que era militante comunista y que luchó en las filas del ejército republicano en la Guerra Civil española. Tras la derrota republicana, en 1939, se exilió a Francia. No hay registro de su paso por los campos de internamiento fronterizos o por las Compañías de Trabajadores Extranjeros, pero lo más probable es que los sufriera, como el resto de sus compatriotas.

La trayectoria de Juan vuelve a ser un misterio, no hay nada del recorrido que pudo realizar desde que entró en Francia. La siguiente información lo sitúa en la Resistencia. Juan tiene el reconocimiento de combatiente de las Fuerzas Francesas del Interior[1], pero se desconoce la unidad y el territorio en el que combatió. Es razonable pensar que luchó en el seno de Guerrilleros Españoles, tal vez en Haute Garonne, teniendo en cuenta que tenía establecida su residencia en Toulouse.

Juen fue uno de los miles de republicanos españoles que, una vez liberados los departamentos del sur francés, decidió continuar la lucha en España integrado en las guerrillas españolas de la UNE. A principios de octubre de 1944 formaba parte de una de las primeras partidas de guerrilleros que penetraron en España. El nombre con el que aparece en algunos documentos es Juan Berda Monso, natural de Murcia nacido el 24 de mayo de 1909.

El grupo se dirigía a Navarra. Era una operación de despiste, preparatoria de la conocida como “invasión del Valle de Arán” o Reconquista de España. La invasión se inició la noche del 3 al 4 de octubre. Fecha en la que entraron en España guerrilleros procedentes de la 54 Brigada, unos 250[2]; la 9ª Brigada bis, de Hautes Pyrénées, convertida en la 53 Brigada[3] o la 35 Brigada, de Dordogne, con 150 guerrilleros, algunos de ellos anarquistas[4]. Entre octubre y noviembre entraron unos 1000 efectivos.

Fuente: ANF, FRAN_0020_06876_L-medium

Los testimonios coinciden en que fue un desastre. Lluvia, frío y hambre, mal equipamiento y un total rechazo por parte de la población. Panorama que se completa con una feroz respuesta por parte de las fuerzas franquistas que acabaron con la muerte o la detención de muchos de los participantes. Casi todas las brigadas fueron diezmadas. Los grupos, cada vez más pequeños, se fueron dispersando. Algunos, los que pudieron regresaron a Francia[5].

El día 12 de octubre de 1944, tan sólo nueves días después de la partida, entraba en Francia uno de esos grupos. Ese día el Grupo F.F.I. de vigilancia de la frontera estacionado en Saint-Jean-de Pie-de-Port detuvo, por paso clandestino de fronteras, a 48 personas entre las que encontramos a José y a otros dos murcianos[6].

“… los “gendarmes” nos desarmaron y nos encarcelaron cual delincuentes en el Fuerte de Vauban, en Saint-Jean-Pied-de-Port. Muchos guerrilleros lloraban de rabia frente a tanta humillación. Después nos llevaron al campo de concentración de Gurs donde fueron encerrados tantos republicanos españoles, y donde entonces estaban presos los militares alemanes a los que nosotros mismos habíamos capturado cuando se liberaron los valles de Aspe y Ossau”[7].

La retirada hacia Francia continuó durante los siguientes días en las mismas circunstancias descritas. Entre el 27 de octubre y el 11 de noviembre de 1944, fueron internados en el campo de concentración de Gurs (Pirineos Atlánticos) 1475 guerrilleros que habían regresado de los valles vasco-aragoneses entre el Somport y Roncesvalles[8]. Muchos de ellos heridos o enfermos, además de moralmente destrozados por el fracaso. El recién estrenado gobierno de la Liberación, con De Gaulle a la cabeza, no quería problemas con Franco y los republicanos españoles empezaban a ser, de nuevo, molestos. Así se lo hicieron saber. La decisión de encerrarlos en Gurs era insultante para estos combatientes. Era el mismo campo en el que fueron encerrados en condiciones de miseria miles de españoles en 1939 y el mismo desde el que partieron los judíos hacia los campos de exterminio. El encierro fue breve, pero durante ese tiempo compartieron espacio con los prisioneros alemanes que ellos mismos habían detenido un mes antes. Amarga derrota.

Años después residía en Toulouse, Rue de l’Echarpe. Seguía soltero y su salud sa había quebrantado hasta el punto de ser declarado inválido. En la década de 1950 solicitó asilo en la Oficina Central para los Refugiados Españoles (OCRE) (entre 1945 y 1952) posteriormente Oficina Francesa para la Protección de Refugiados y Apátridas (OFPRA). Su solicitud fue avalada por la UGT y por la Federación Socialista departamental.

No hay información posterior.


[1] https://www.memoiredeshommes.defense.gouv.fr:443/ark:40699/m005a290c0c44a07.moteur=arko_default_66fa612acbc0d

[2] Arasa, D.: Años 40. Los maquis y el PCE, Editorial Argos Vergara, 1984, p. 208

[3] Sánchez Agustín. F.: Maquis y Pirineo. La gran invasión (1944-1945), Ed. Milenio, 2001, p. 219

[4] Sánchez Agustín. F.: Maquis y Pirineo. La gran invasión (1944-1945), Ed. Milenio, 2001, p. 221

[5] Arasa, D.: Años 40. Los maquis y el PCE, Editorial Argos Vergara, 1984, p. 209

[6] Pérez de Barasaluce, L.: Cuando los maquis. Guerrilla y pasos de frontera en el Pirineo Occidental, Talleres Editoriales Planeta, Zaragoza, 2018, anexo 7

[7] Ortiz, J.: Rojos: la gesta de los guerrilleros españoles en Francia, Ed. Atlántica, Biarriz, 2010, p. 72

[8] Alonso Alcalde, J.A. et al: “Sobre memorias republicanas españolas en Francia: entre luces y sombras” en Migraciones y Exilios, nº 15, 2015, pp. 137-176, p. 145