GÁLVEZ BELMONTE, Andrés

Andrés GÁLVEZ BELMONTE (17/08/1913, La Torrecilla, Lorca). Hijo de Fernando y Eulogía, padres de ocho hijos[1]. La familia emigró a Francia a mediados de la década de 1920, estableciéndose en la zona de Lyon (Rhône). Andrés contaba con una formación básica y trabajaba como mecánico. Llamado a lista, en España, fue considerado prófugo en 1934. En 1937 se casó con Antoniette Villega, con la que tuvo tres y residían en Lyon, calle Hector Malot, nº 10. Andrés solicitó la naturalización en 1942[2].

El 9 de noviembre de 1943 fue detenido por la policía alemana de Lyon acusado de actividades anti-alemanas y de mercado negro, por lo que fue recluido en la prisión de Montluc, en Lyon. Durante largos meses nadie supo dónde estaba.

Fuente: Archives du département du Rhône, https://archives.rhone.fr/ark:/28729/1vkrw92fcs7x/2d5189c5-83bd-4587-a3e9-e13f57b86be8 y https://archives.rhone.fr/ark:/28729/1vkrw92fcs7x/d6f817b1-a0c1-42ba-a156-7e8fcee0a6b0

La prisión de Montluc fue uno de los grandes centros de reclusión de la Resistencia. Controlada por los alemanes después de la ocupación, 1943, aplicó las leyes alemanas que permitían el encarcelamiento de resistentes, judíos y rehenes (secuestrados) en espera de la deportación. Era una prisión para los detenidos de la Gestapo bajo el control de Klaus Barbie -el Carnicero de Lyon- y sus hombres. En poco más de un año alrededor de 9.000 hombres, mujeres y niños pasaron por ella. Los presos padecieron torturas, vejaciones, escasa alimentación, falta de atención médica, hacinamiento, parásitos y el miedo constante a ser llamados al sótano o las oficinas de la Gestapo donde se producía las torturas. Los que sobrevivían eran deportados, vía Drancy, a Auschwitz si eran judíos y a Compiègne y Romainville con destino a Dachau, Struthof o Ravensbrück los demás. Las ejecuciones fueron una constante, tanto en el interior del recinto como en el exterior[3].

Poco después de la detención comenzaron las gestiones para localizarlo. La familia, que había quedado en total desamparo, se dirigió al Prefecto de Lyon solicitando un subsidio para sobrevivir. Antoniette, la esposa, exponía la situación de precariedad en la que se encontraban y le solicitaba ayuda, con urgencia, dado que sus parientes no podían seguir socorriéndolos. A partir de ahí el Prefecto inició el proceso para averiguar el paradero de Andrés.

Fuente: https://archives.rhone.fr/ark:/28729/1vkrw92fcs7x/d70ca031-de23-436e-8e27-e8bc6e9c8a74 y https://archives.rhone.fr/ark:/28729/1vkrw92fcs7x/506a3e99-1391-4918-bd96-a6c6858173ea

En marzo de 1944 seguían las gestiones. El Jefe de la Primera División de la Policía de Lyon se dirigió a la Oficina de Relaciones Franco-Alemanas, solicitando conocer, lo antes posible, si el marido de la solicitante fue arrestado por las autoridades alemanas y el motivo de la misma. Información esencial para determinar si la señora Gálvez tenía derecho a recibir subsidios de asistencia. La respuesta la recibió el 14 de abril de 1944. En ella se confirmaba que Andrés estaba detenido desde esa fecha y se encontraba en la prisión de Montluc, tan sólo un mes después de que la policía alemana asegurara que esa persona no figuraba en sus ficheros.

Para entonces Andrés ya estaba siendo trasladado al campo de tránsito de Compiègne. Allí, después de ser interrogado por la SD de París, fue clasificado como “preso político español” y se ordenó su deportación al campo de Neuengamme. El convoy llegó a Neuengamme el 24 de mayo de 1944, Andrés fue registrado con el número 30.753. Allí le fueron requisadas todas sus pertenencias, incluido un anillo tipo «sello» con sus iniciales «A” y “G» grabadas. Después pasó al subcampo de Watenstedt-Salzgitter, encargado de la fabricación de municiones para la acería Stahlwerke Braunschweig. Poco antes de acabar la guerra, el 7 de abril de 1945, los SS evacuaron el campo y lo trasladaron al de Ravensbrück, asignándole el número 17.648.

En realidad, se trataba del inicio de una “Marcha de la Muerte”, en este caso en tren, desde Watenstedt-Salzgitter hasta Ravensbrück. El primero de ellos llegó a ser el subcampo más grande de Neuengamme, aunque cuando se acercaba el final de la guerra, se convirtió en campo de recepción de prisioneros procedentes de otros campos. Con las tropas aliadas acercándose las SS comenzaron a evacuarlo, era el 7 de abril, los más de 5000 prisioneros, junto a las presas del campo femenino, fueron cargados en trenes de mercancías, muchos de ellos sin ventilación, para comenzar un viaje errático de una semana, pues llegaron a Ravensbrück el 14 de abril. Hubo muchos muertos durante el trayecto, así como a la llegada al campo. No fue el final para estos prisioneros, pues todos aquellos que podían caminar fueron enviados hacía Wöbbelin. No fue el caso de Andrés, pues todo indica que fue liberado en Ravensbrück el 30 de abril de 1945 por el ejército soviético, para ser repatriado el 7 de julio de ese año a Francia.

Andrés regresó junto a su familia a Lyon. En el verano de 2019 la familia pudo recuperar el anillo que los nazis robaron a su padre, gracias a la campaña de #StolenMemory organizada por Arolsen Archives.


[1] Castillo Fernández, J. y Escudero Andújar, F.: Deportados murcianos a los campos de concentración nazis, Ed. Archivo General de la Región de Murcia, Murcia, 2021

[2] https://www.siv.archives-nationales.culture.gouv.fr/siv/UD/FRAN_IR_062157/d_7a_5329

[3] https://www.memorial-montluc.fr/lieu/historique