Roque GARCÍA (22/01/1918, Lorca). La familia había emigrado a Barcelona y se había establecido en calle Cervantes, nº 162 de Badalona. Soltero y de profesión cristalero. Durante la Guerra Civil combatió con el ejército republicano. Tras la derrota, en 1939, se exilió a Francia. No se conocen los datos de su trayectoria: campos de internamiento por los que pudo pasar, Compañías de Trabajadores Extranjeros…, hasta que se estableció en Lyon (Rhône), en el número 7, Chemin de la Plaine, Clos Colomb.
Ésa era su dirección cuando fue detenido por la Gestapo el 1 de abril de 1943 en Perpignan, muy lejos de su casa. El motivo: intentar entrar ilegalmente en España. La fecha y el lugar de detención lo sitúan formando parte de la Resistencia, probablemente en alguna de las redes de evasión o enviado a España por cualquiera de las organizaciones o partidos. También hubo algún caso de españoles que llegaron hasta la frontera huyendo de la requisa de trabajadores para Alemania.
Roque fue internado, según su declaración, en la prisión de Perpignan, aunque es posible que se tratara de la Ciudadela, lugar al que la Gestapo enviaba a los prisioneros. Allí fueron retenidos y torturados: miembros de la Resistencia de los Pirineos Orientales, o de otros lugares arrestados aquí, así como judíos y fugitivos que intentaban cruzar la frontera franco-española. Sólo entre diciembre de 1943 y agosto de 1944 fueron internadas, al menos, 270 personas, 183 fueron deportadas a Alemania[1].
Tras un mes en la prisión de Perpiñán, fue enviado al campo de Compiègne, donde estuvo detenido ocho meses. Allí la BDS de París lo clasificó como “preso político español” y lo incluyó en la “Operación Meerschaum” (Espuma de Mar), operación de “reclutamiento” de mano de obra en Europa Occidental, puesta en marcha a finales de 1942 por Heinrich Himmler. Contemplaba la reclamación, por parte de Alemania, de miles de trabajadores aptos que irían directamente a los campos de concentración, a la vez que cambiaba la orientación exclusivamente punitiva de éstos por otra de marcado carácter económico: los prisioneros debían trabajar para la industria de guerra alemana[2].
El 17 de enero de 1944 salió en el convoy que lo llevó, dos días después, hasta el campo de Buchenwald. Fue registrado con el número 40.547 y adscrito al barracón 62. Luego pasó por el 52 y, el 23 de febrero de ese año, al 45, en el campo central.

A su entrada llevaba una caja de cartón con varios pares de zapatos, una chaqueta, un suéter, una camisa, dos bufandas, tres pantalones de trabajo, un par de zapatillas de casa, un par de botines, utensilios de afeitar, entre otras pertenencias que le fueron confiscadas. Se trata de un caso atípico, pues los prisioneros ingresaban con poco más de lo que llevaban puesto. Estuvo destinado a diferentes Kommandos: E12 Quade Schöndorf en marzo de 1944, Entwässerung (“Drenaje”) y Baukommando III en junio de ese año, Lagerartz durante el mes de enero de 1945 y Holzhof en febrero del mismo año. Como familiar de referencia designó a su padre R. García, residente en Badalona[3].
Los problemas de salud también le pasaron factura a Roque, que después de un año de cautiverio en este campo y de padecer numerosos traslados entre kommandos acabó hospitalizado en enero de 1945, dado de alta e incorporado inmediatamente trabajo.
Cuando las tropas norteamericanas liberaron el campo, el 11 de abril de 1945, Roque, que había sido detenido el 1 de abril de 1943, ya llevaba dos años encerrado: un mes en la prisión de Perpignan, ocho en Compiègne y 15 en Buchenwald y sus kommandos.

Tras la liberación fue interrogado por una comisión militar estadounidense y mostró su interés en regresar a Francia, a la localidad de Cransac (Aveyron), donde conocía a varios miembros de la familia Gómez, repatriación que le fue confirmada el 11 de ese mismo mes.

Durante ese proceso Roque, como el resto de presos, tuvo que cumplimentar un cuestionario en el que aportaba los datos básicos desde su captura. Una de las preguntas se refería a las actividades anti-nazi que motivaron su detención, Roque respondió con una fórmula que utilizaron muchos españoles: “la detención habla por sí misma”.

Roque no tiene ningún reconocimiento, ni su nombre figura en la base de datos de Memoire des Hommes.
Sin información posterior.
[1] https://maitron.fr/perpignan-pyrenees-orientales-citadelle-12-novembre-1942-19-aout-1944/
[2]Amicale des déportés, familles et amis de Mauthausen, https://www.monument-mauthausen.org/les-deportes-de-l-operation [acceso, 25/7/2020]
[3] Castillo Fernández, J. y Escudero Andújar, F.: Deportados murcianos a los campos de concentración nazis, Ed. Archivo General de la Región de Murcia, Murcia, 2021
