Juan GUMILA RAJA (08/05/1915), Cartagena). Hijo de Antonio Gumila García, jornalero, y de Felicia Raja Flores, vecinos en la calle de San Antonio. Era el segundo de dos hermanos. Mecánico, ingresó como marinero voluntario en la Comandancia de Cartagena en agosto de 1934. Luchó en las filas del ejército de la República durante la Guerra civil[1]. Permaneció en Cartagena hasta marzo de 1939, cuando la guerra ya estaba perdida. Marchó hacia el exilio con parte de la flota republicana, en una de las últimas embarcaciones que salieron desde Cartagena con destino a las costas de África.
Juan fue uno de los pasajeros del Tramontana, embarcación que partió en dirección a Orán, puerto al que llegó el 7 de marzo de 1939. Subió a bordo sin equipaje, lo que indica que fue un embarque apresurado. Su nombre figura entre los pasajeros que se negaron a regresar a España, por lo que fue incluido en el paquebote “El Djezai R” que partió el día 9 para Port Vendrés. Fue registrado como médico, de 24 años.

Una vez en Francia debió ser internado en alguno de los campos de internamiento fronterizo. De ahí salió incorporado a una Compañía de Trabajadores Extranjeros con la que fue enviado al frente de batalla. Juan cayó prisionero de los alemanes el 26 de junio de 1940, siendo confinado en el frontstalag 142, en Besançon (Franco Condado) y más tarde deportado al stalag XI-A, en Altengrabow (Sajonia), con el número de preso 2.599.


Tras ser calificado como “preso preventivo español”, fue enviado en un convoy al campo de Mauthausen, en el que ingresó el 26 de abril de 1941, con el número 3.403. Más tarde fue transferido al Kommando Schmied Wg. Debió sufrir un accidente en el trabajo porque el 13 de marzo de 1942 fue operado de una fractura en la enfermería del campo. Juan logró sobrevivir hasta la liberación del campo más de tres años después.

La familia intentó localizarlo, en mayo de 1943, a través del Servicio de información, de la Cruz Roja, para familiares de súbditos de naciones beligerantes que residen en España. La última dirección que tenían del él era en el stalag XI-A, nº de preso 2599, habían pasado tres años desde su cautiverio, tiempo en el que la familia desconocía su paradero.
Recuperó la libertad en Mauthausen el 5 de mayo de 1945 y fue evacuado a Francia. Se estableció en St. Hilarie-du-Touvet (Isère). Desde aquí realizó las gestiones para el reconocimiento y homologación por los servicios prestados a Francia[2]. Su expediente, en ese momento, quedó sin resolver. Es uno de los pocos murcianos deportados a los campos de concentración nazis, en 1940, que solicitaron este reconocimiento. Por los casos conocidos se sabe que fue un proceso largo y costoso. En general quedaban fuera de este status porque no se les consideró resistentes, es decir, no lucharon durante las batallas de Liberación en unidades de la Resistencia. De hecho, los supervivientes no tienen ningún reconocimiento.
Juan estuvo muy implicado con la Amicale francesa, colaborando económicamente con proyectos a favor del reconocimiento de los deportados, una de sus aportaciones se remonta a diciembre de 1957 con 1500 francos, desde St. Hilarie-du-Touvet, para levantar un monumento en el cementerio de Père-Lachairese, “A la memoria de todos los españoles muertos por la libertad (1939-1945)”. Colaboración que se mantuvo en el tiempo, pues en octubre de 1978 aportaba, desde Grenoble, 120 francos.

Falleció en Grenoble el 8 de mayo de 1991, el mismo día que cumplía setenta y seis años.
[1] Castillo Fernández, J. y Escudero Andújar, F.: Deportados murcianos a los campos de concentración nazis, Ed. Archivo General de la Región de Murcia, Murcia, 2021
[2] https://www.memoiredeshommes.defense.gouv.fr:443/ark:40699/m005a294caa6102b.moteur=arko_default_66fa612acbc0d
