Juan PEÑALVER FERNÁNDEZ (03/10/1905, Corvera, Murcia). Pasó la infancia en Corvera. Eran nueve hermanos. La madre falleció cuando eran muy pequeños. Juan trabajó desde muy joven como jornalero en varios municipios de la zona de la Castilla la Mancha, especialmente en la siega[1]. Durante esos años también se dedicó a formarse ideológicamente dentro de los postulados anarquistas. Hacia 1923, tras un enfrentamiento con la Guardia Civil en Murcia, se marchó a Sant Feliu de Llobregat. Poco después se incorporó a la CNT. Desde entonces desempeñó varios oficios, primero fue peón de caminos y después albañil. Periodo en el que contrajo matrimonio con Antonia Segura.
En julio de 1936 formó parte de las milicias que controlaron los cuarteles para impedir el triunfo golpista (Comité Revolucionario Antifascista). El 24 de julio de 1936 marchó al frente de Aragón enrolado en la Columna Ortiz. Encabezó la Centuria Peñalver de Letux, en la comarca del Campo de Belchite (Zaragoza), donde formó parte del Comité Antifascista que puso en marcha el proceso colectivista autogestionario.
Su estancia en el frente fue breve, regresó cuando las milicias fueron militarizadas. Desde entonces coordinó las colectivizaciones agrarias del Baix Llobregat (El Prat, Hospitalet y Roses de Llobregat). En otoño de 1937 entró, aunque por poco tiempo, en el Servicio de Investigación Militar (SIM) del Ejército Popular de la República Española.
En 1939, con la derrota del ejército republicano, Juan y su esposa, partieron hacia el exilio. Parte del camino lo hicieron en un camión, hasta que fue destruido por la aviación franquista; el resto, hasta la frontera, a pie. Allí fueron separados. Juan entró, unos días después, en el campo de Argelès; Antonia, que estaba embaraza, a un hospital de Dijon, donde perdió a su hijo.
Desde Argelès, en junio de 1939, se dirigió al embajador de México en Francia para solicitar refugio en su país. Escribió en nombre 13 campesinos que se encontraban recluidos en ese campo. Expone que eran un grupo de expertos campesinos, unos pertenecientes a la “Colectividad Agrícola de Rosas” y los demás a otras colectividades de las comarcas del Baix Llobregat. Eran técnicos en horticultura, especialistas en plantaciones, injertos y toda clase de árboles frutales, profesiones que podrían ser muy útiles para engrandecer la economía de su país. De la buena labor realizada en las tierras colectivizadas podía dar fe el embajador de México en Barcelona, conocedor de las grandes transformaciones que hicieron en toda la comarca.
En la solicitud también aparece su esposa, aunque es posible que en ese momento aun no supiera su paradero.
Juan no recibió respuesta de México, o le fue denegada la solicitud, porque desde Argelès salió destinado a la construcción de un arsenal en Angulema (Poitou-Charentes) encuadrado en una Compañía de Trabajadores Extranjeros. Tras la firma del armisticio se trasladó a Toulouse (Haute Garonne) y después a Montpellier (Hérault), donde se produjo el reencuentro con Antonia. La pareja sufrió otro sobresalto, Antonia fue detenida, por no llevar documentación, e internada en el campo de Adge. Logró abandonar el campo y reunirse con Juan. La pareja se trasladó a Marsella y, tiempo después, a Grenoble (Isère), donde Juan trabajó de albañil y entró a formar parte del Comité Libertario Español.
“Después de 1942, cuando los alemanes ocuparon Francia, se fue a la resistencia, a las montañas, a 1700 metros de altura, para entrevistarse con un grupo de resistentes franceses. Los españoles estaban en Saboya, el núcleo más importante de resistentes republicanos españoles después de los Pirineos. Como Peñalver y sus compañeros desconocían el francés, decidieron realizar otro tipo de resistencia. Entonces empezaron a hacer sabotajes en las fábricas que trabajaban para Alemania. Sabotearon los pilotes de alta tensión y dejaron sin luz varias veces a Grenoble. El resultado fue la detención de tres españoles. Milicianos fascistas de Pétain les torturaron y fusilaron contra un muro”[2].
No sabemos si las acciones referidas en el texto fueron individuales o las realizaron integrados en alguna de las unidades que operaron en la zona.
Después de la Liberación de Grenoble, Juan continuó con la actividad dentro del movimiento libertario. Llegó a ser el Secretario General de la 5ª Región de los Alpes y asumió la responsabilidad del Comité Local de la Junta Española de Liberación.

Para entonces su salud ya estaba bastante quebrantada. Quizá por eso fue uno de los receptores de asistencia del Servicio de Ayuda al Refugiado (Spanisch Refugee Aid, SRA), organización que atendió a muchos refugiados españoles, especialmente a anarquistas carentes de recursos básicos[3].

La vida de Juan, y su familia, se complicó en 1951. Varios factores influyeron en ello. De un lado, la nueva operación de represión y persecución contra los extranjeros, iniciada por el gobierno francés en 1950. Afectó principalmente a los comunistas españoles, pero puso en el punto de mira a los “rojos españoles, en general. Era la operación Bolero-Paprika. Coincidió en el tiempo con la campaña iniciada por grupos anarquistas para recaudar fondos para España, que incluyó algunos atracos. Ese año fue en Lyon. Como consecuencia se produjeron muchas detenciones dentro de los círculos anarquistas. En este episodio se vio envuelto Juan, que también fue detenido. Pasó 14 meses en prisión, salió en libertad sin cargos, pero muy afectado físicamente.
Juan continuó la militancia y las relaciones dentro de la organización. En 1979 volvió por primera vez a España. Murió el 29 de abril de 1983 en Grenoble.
[1] Amplia información en https://toies.wordpress.com/2011/07/18/joan-penalver-1/ y https://toies.wordpress.com/2011/07/27/joan-penalver-2/
[2] https://toies.wordpress.com/2011/07/27/joan-penalver-2/
[3] https://findingaids.library.nyu.edu/tamwag/tam_326/contents/aspace_ref15/#aspace_ref399



